un nuevo ejemplar de la Revista Encuentro, llena de experiencias y testimonios de fe eucaristica ante la Presencia del Resucitado

22/05/2017 Deja un comentario

Cristo Jesús Resucitado y Vivo entre nosotros en el Sacramento del Amor

nos impulsa a IR y anunciar a todos lo que hemos visto y oído,

tocado y palpado… porque un apostol es aquel que ESTÁ LLENO de Cristo

y con lo que desborda, empapa de Él a todo aquel que toca, mira, habla

sirve y ora.

Vivamos con humildad y audacia el gran y urgente encargo de EUCARISTIZAR

Encuentro_mayo 2017_baja.pdf

VISITAS AL SAGRARIO

21/04/2017 Deja un comentario

Señor, obligado, como mis hermanos, a andar privado de muchas cosas por la Tierra, yo quisiera, yo te pido que no me dejes entrar la tristeza más que por la sola privación de tu Presencia, y que mientras yo pueda asegurar: tengo a mi Jesús en el Sagrario y hoy lo tengo en mi alma, y mañana, contando con su misericordia, lo tendré también, nada ni nadie puede turbar la paz de mi corazón; y si a pesar de mis deseos y peticiones, por la abundancia de mis dolores y flaquezas, lloro y me quejo, ardientemente te pido que cada lágrima de mis ojos, cada ¡ay! de mi boca, cada arruga de mi frente, cada gota de mi sudor, cada quejido silencioso de mi corazón, cada protesta, en fin, de mis incontables necesidades, sea esto sólo: voz que te llame y señal de que te echo de menos

Compañero disfrazado de mi viaje de la tierra al cielo, que todo en mi, mis penas como mis alegrías, te estén siempre gritando:

¡Más Jesús! ¡Más Jesús!

(Libro Oremos en el Sagrario como se oraba en el Evangelio, de san Manuel González)

Cristo Resucitado resplandece victorioso por el Amor

18/04/2017 Deja un comentario

Nuestras hermanas mayores, aquellas Mujeres valientes del Evangelio nos dan la clave de la fidelidad: el amor apasionado a Cristo, único Camino, auténtica Verdad e inquebrantable Vida.

"Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos" (Mt 28, 8). Misioneras Eucarísticas Seglares de Nazaret,seguid llevando por todas partes y a todos el gozoso anuncio: "El Maestro está vivo, es Presencia, Sacramento, Eucaristía, Alimento. Ha resucitado. Os precede en Galilea, o sea, dondequiera que vayáis. No tengáis miedo.

Que vuestro actitud continua sea ¡Ir! y vuestro anuncio perenne sea ¡Venid!

¡¡¡Que nadie se quede sin el Señor!!!!

Delegada Institucin Feliz Pascua 2017.pdf

Felicitación Pascual de la Madre General de la Institución MESN

18/04/2017 Deja un comentario

Que el Señor Resucitado inunde de Paz y Alegría la vida de cada corazón consagrado y de todos los hermanos.

MESN – Feliz Pascua de Resurreccin 2017.pdf

9 January, 2017 15:56

09/01/2017 Deja un comentario

Querida hermanas MISIONERAS EUCARÍSTICAS DE NAZARET

Con gran dolor les comunicamos el fallecimiento del padre de la hermana María del Valle Camino Gago, nuestra Delegada General

No unimos a ella y a su familia en la Eucaristía y en la oración y rezamos por el eterno descanso de su querido padre

CONSEJO GENERAL MESN

ES NECESARIO ORARA SIEMPRE Y NO DESFALLECER

09/01/2017 Deja un comentario

¡SI FUÉRAMOS A ÉL!

Si heridos y maltrechos de los combates de la tentación, del dolor y del pecado, nos fuéramos al primer Sagrario que encontráramos y repitiéramos con fe y con ahínco de humilde confianza al Jesús bueno que allí mora, los gritos y las súplicas de los paralíticos y ciegos, de los leprosos y endemoniados de Palestina o en silencio nos pusiéramos allí a que nos bañara con su mirada, nos ungiera con la virtud que exhala su santa Humanidad y nos perfumara con los aromas de sus virtudes; si para conseguir todo esto llamáramos a nuestro lado a la Madre del Hijo de Dios y del hijo pecador…es decir, si orásemos en el Sagrario como se oraba en el Evangelio, estemos ciertos de que las maravillas de curaciones y resurrecciones del Evangelio se repetirían en cada Sagrario

¡SI FUÉRAMOS A ÉL LOS CONSAGRADOS!

¡Si todos los consagrados por Orden o por votos nos decidiéramos a hablar con el Jesús de nuestros Sagrarios muchas veces al día, cara a cara, cuerpo a cuerpo, corazón a corazón, como le hablaban en el Evangelio sus íntimos para dirigirle preguntas de lo que no sabían, confidencias de los que sabían, quejas de lo que les molestaba o temían, protestas de cariño, gratitud y fidelidad cuando sufría abandonos y deslealtades, para recibir de ÉL luces, consuelos, agradecimientos, orientaciones, correcciones, alientos, paz, fortaleza…!

¡Ah! Si nos decidiéramos los consagrados a hablar amistosamente con quien sabemos nos ama, y a todas horas , en las de regla y fuera de regla, nos pusiéramos en espíritu o en cuerpo delante de él o mirando hacia ´{el desde nuestros oficios ¿Cómo se trocarían los claustros en jardines de eterna primavera y de flores eternas sin espinas para el Esposo y sin serpientes seductoras y triunfadoras para sus moradores

¡Si nos decidiéramos todos los consagrados a Dios por votos u ordenación a hacer la principal ocupación de nuestra vida, orar ante Jesús en el Sagrario como se oraba en el Evangelio!

(San Manuel González)

“Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron” (Jn 1,11)

18/12/2016 Deja un comentario

De unas palabras del Evangelista San Juan he deducido que una de las ocupaciones del Corazón de Jesús en el Sagrario es esperar que los suyos lo dejen entrar
¿Recordáis aquellas palabras: Vino a su casa y los suyos no lo recibieron?
Yo os invito, almas heridas del abandono del Sagrario, a que os detengáis un momento en esas palabras
¿Cuáles son esas posesiones a que vino el Verbo hecho carne? Esas posesiones son la tierra "Del Señor es la tierra y su plenitud….y todos los que la habitan"
Posesiones suyas son, pues, todos los pueblos de la tierra y todas las casas de esos pueblos y todos los moradores de esas casas
Todo eso es Casa del Señor. Los demás amos de la tierra más que amos son inquilinos de Dios
Y quiso Dios, lleno de bondad, de generosa delicadeza, visitar a sus inquilinos de la tierra ¡Tenía tantas ganas de estar cerca de ellos! ¡Les hacía tanta falta esa visita!
¡Entre el demonio y el pecado los habían dejado tan desastrosamente perdidos y arruinados!
Y el que era Señor y Dominador universal, se hizo Peregrino del Amor y se puso a llamar a las puertas de las casas de la tierra… ¡Qué pena, Dios mío, que después de ese delicioso "Vino a los suyos", haya tenido que escribir el Evangelista, el tristísimo, el desolador "Y los suyos no le recibieron"
El Peregrino del Amor se puso primero a llamar a las puertas del pueblo donde se dignó nacer como hombre y dice el Evangelista que "para Él no había sitio"
Y desde esa primera puerta que no lo deja entrar, ¡cuántas se le cierran en su vida mortal y de Sagrario!
¡No hay sitio para Jesucristo! Desde entonces y hasta ahora, ¡cuántos hombres se pasan la vida escribiendo en la puerta de sus almas con sus ob ras y muchos hasta con sus palabras ¡No hay sitio!
Y ¡si eso lo hicieran sólo los que no lo conocen!
Pero, ¡Jesús mío, Peregrino del Amor desairado!, ¿Tan abiertas te tenemos las puertas los que te conocemos y los que sabemos que estás llamando?
¡Yo también te he hecho pasar días enteros y noches muy largas llamando a mis puertas sin dejarte pasar…!

También mi Ángel de la guarda ha tenido que escribir con tintas de lágrimas en el libro de mi vida: Fue a él Jesús y no lo recibió

Otras veces lo dejamos entrar, pero sin atrevernos a abrirle de par en par las puertas, ni a dejarlo andar por toda la casa

Por el postigo de nuestra tacañería lo dejamos entrar, tenemos como miedo de que visite todo nuestro corazón, todo nuestro pensamiento, toda nuestra sensibilidad

Podemos decir que todo Jesucristo ha entrado en nuestra alma, pero no en toda nuestra alma ¡Le reservamos rincones…! ¡Rincones de sensualidades no mortificadas, de caprichos no vencidos, de intenciones no rectas, de aficiones no ordenadas!

Señor, Señor, ¿qué clase de amor es este amor tuyo que se pasa la vida en esperar que lo dejen entrar y que, cuando ha entrado no se ocupa más que en temer que lo echen fuera…? ¡Sus hijos!

Señor, Señor, ¿y qué clase de amor es éste que se estila entre los hombres, que no se ocupa más que en cerrarte las puertas para que no entres o echarte a la calle cuando has entrado…?

¡Señor, Señor…! Tú que has permitido que a tus Sagrarios de la tierra pongan llave para que tus Judas de siempre no roben los copones que te guardan Sacramentado, ¿no tendrás una llave para mi corazón, tan codiciado de pasiones ladronas, que sólo Tú pudieras manejar?
¡Madre Inmaculada, ayuda con tu protección y valimiento a forjar una llave de durísimo acero de lealtad y fidelidad al sólo servicio del Jesús de mi Comunión…!

¡Que Él sólo abra y cierre!

(Texto extraído del Capítulo EL CORAZÓN DE JESÚS ESTÁ ESPERANDO QUE LOS SUYOS LO DEJEN ENTRAR, del Libro QUÉ HACE Y QUÉ DICE EL CORAZÓN DE JESÚS EN EL SAGRARIO de San Manuel González)