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HORA SANTA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

“Nadie nos quiere como él, que
nos lleva impreso en lo más

profundo de su corazón”

“Corazón de Jesús Sacramentado, que tus brazos

abiertos me hagan saber que me esperas, que tu

Corazón abierto no me dejen olvidar que en él siempre

quepo con todas mis flaquezas;

Y que tu cara siempre buena me la haga poner a todo

y a todos, porque Tú lo quieres.

Corazón de Jesús, que todos seamos copias tuyas

(San Manuel González)

nos quiere ofrecer su agua viva, quiere calmar nuestra sed, esa sed
que saciamos bebiendo de esa agua viva que es su presencia

eucarística, su presencia en el sagrario. Es el anhelo de saciar la

sed espiritual las que nos convoca a encontrarnos con Jesús en

cada Eucaristía.

“Cuantas veces puede repetir Jesús desde su Sagrario fuente de

todas las gracias, la queja que desde el brocal del pozo de Jacob

dirigía a la pobre Samaritana: “Si conocieras el don de Dios.” En

vez de pedirte yo a ti agua, tú me pedirías el agua que salta hasta la

vida eterna.(OOCC 1007)

Jesús en vez de insistir porque le diera de beber, le ofreció agua,

pero un agua diferente, un agua viva, ella sintió curiosidad, la del

pozo era un agua común, ¿cómo sería el agua viva?, no tienes

conque sacarla y el pozo es hondo, ¿de dónde puedes sacar agua

viva? Jesús sabe cómo lidiar con la incredulidad y las dudas de las

personas.

Hoy nos acercamos a estos dos sedientos; porque lo que allí

aconteció sigue sucediendo hoy en la Eucaristía, donde está el

Manantial. Jesús tiene sed de que tengamos sed de Él y esto sigue

aconteciendo en nuestra sociedad, donde están los sedientos.

Sedientos del Agua Viva, de que se lo demos a conocer, y que le

trasmitamos la presencia del Resucitado.

Jesús desea entablar una conversación afectuosa con nosotros

pidiéndonos lo que sabe que no tenemos, para que nosotros le

pidamos a Él: el agua de la fe, de la esperanza, de la caridad, de la

alegría, del servicio del amor entregado. Nos irá saciando y

haciendo de nosotros manantiales de agua viva, dejando los

cantaros de nuestro egoísmo, de nuestra comodidad, de nuestro

amor propio.

Lo que Jesús hizo con la samaritana hoy lo hace con nosotros,

enseñarnos a vivir desde nuestro interior, a caminar en la verdad y

desde lo más profundo de nuestro ser alabarlo, reconocerlo

presente en nuestras vidas y a anunciarlo a los demás. Muchos se

acercarán a Jesús, por el testimonio de nuestras vidas. Nosotros

también debemos ponernos en camino todos los días, hacia a

4

Cristo y al hermano, salir de nuestra comodidad en busca de

sentido y de verdad. Jesús, presente en el Sagrario, nos llama cada

día a prolongar el diálogo íntimo con Él después de cada

Eucaristía. Ahí, actualizamos esa presencia amorosa y señalamos

al resto: “Está ahí” venid a adorarlo. ¡Está tan solo! ¡Está tan

insuficientemente correspondido! ¡Él es tu faro de luz, el único

que puede iluminarte y transformarte! Ven y adórale».

Silencio

Música instrumental

Dice el Papa en su Exhortación: “Todo cristiano es misionero en la

medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo

Jesús; ya no decimos que somos “discípulos” y “misioneros”, sino

que somos siempre “discípulos misioneros”. Si no nos

convencemos, miremos a los primeros discípulos, quienes

inmediatamente después de conocer la mirada de Jesús, salían a

proclamarlo gozosos: “¡Hemos encontrado al Mesías!”. La

samaritana, tan pronto salió de su diálogo con Jesús, se convirtió

en misionera, y muchos samaritanos creyeron en Jesús “por la

palabra de la mujer”.

Silencio

Canto

LLAMADAS A EUCARISTIZAR

(Colocar como símbolo el escudo MESN)

Estamos llamados a redescubrir la importancia y el sentido de

nuestra vida de consagrada iniciada en el bautismo y como la

samaritana, hemos de dar testimonio a nuestros hermanos de la

alegría del encuentro con Jesús. Cada encuentro con Jesús nos

cambia la vida, cada encuentro con Jesús nos llena de alegría. El

Señor sabe actuar en nuestro corazón cuando nosotros somos

valientes y dejamos aparte nuestro cántaro. La alegría del

encuentro con Jesús es esa que nada ni nadie nos podrá quitar.

Todas las tentaciones y males de nuestro mundo no deben ser

excusas para reducir nuestra entrega y nuestro fervor. Mirémoslos

como desafíos para crecer. Además, la mirada creyente es capaz

5

de reconocer la luz que siempre derrama el Espíritu Santo en
medio de la oscuridad, sin olvidar que “donde abundó el pecado

sobreabundó la gracia”.

Silencio

Canto

SI TÚ CONOCIERAS EL DON DE DIOS

Colocar un letrero con el lema: “Si conocieras el don de Dios”

Detengámonos un momento en aquellas primeras palabras: “Si tú

conocieras el don de Dios”. No es un reproche sino el comienzo de

una iluminación que el Señor se dispone a dar a aquella mujer. Es

lo mismo que nos está diciendo hoy a nosotros: “Si tú conocieras

el don de Dios”.

Por eso, a medida que avanza el diálogo, por obra de la luz que en

ella proyecta las palabras de Jesús, la samaritana se aproxima

siempre más a la revelación de la salvación.

Es muy interesante notar que apenas la mujer empieza a entrever

que aquel hombre que está frente a ella es un profeta, cambia la

samaritana el discurso y ya no es el agua el motivo de su

preocupación, sino que le surge una pregunta sobre algo esencial,

fundamental para cualquier creyente, algo que viene antes que

cualquier otra cosa: Dios ¿dónde debe ser adorado? La sed ahora

es suya, es como si el Señor le hubiera contagiado la sed.

Silencio

ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos en espíritu y en verdad a Dios nuestro Padre, fuente de

toda vida, y digámosle: Señor, sacia nuestra sed.

*Por la Iglesia, para que nos acerque a la misericordia de Dios y

sea ella la que siempre nos dé de beber de la fuente de vida eterna,

oremos.

* Por el Papa, los obispos y sacerdotes, para que sepan sentarse

con humildad a lado de todos los que siempre acuden al mismo

pozo del pecado y puedan escucharlos con paciencia y

comprensión, oremos. 6

entonces abandonar Judea y volvió a Galilea. Para eso tenía que

pasar por el País de Samaría, y fue así como llegó a un pueblo de

Samaría llamado Sicar, cerca de la tierra Jacob dio a su hijo José.

Allí se encuentra el pozo de Jacob.

Jesús cansado por la caminata, se sentó al borde del pozo. Era

cerca del mediodía. Fue entonces cuando una mujer samaritana

llegó para sacar agua, y Jesús le dijo: “Dame de beber”. Los

discípulos se habían ido al pueblo para comprar algo de comer.

La samaritana le dijo: ¿Cómo tú, que eres judío, me pides de beber

a mí que soy una mujer Samaritana? (Se sabe que los judíos no

tratan con los samaritanos). Jesús le dijo: “Si conocieras el don de

Dios, si supieras quien es el que te pide de beber, tu misma le

pedirías agua viva y él te la daría.”

Ella le dijo, “Señor, no tiene con qué sacar agua y el pozo es

profundo. ¿Dónde vas a conseguir esa agua? Nuestro antepasado

Jacob nos dio este pozo, del cual bebió él, sus hijos y sus

animales; ¿eres acaso más grande que él? Jesús le dijo: “El que

beba de esta agua, volverá a tener sed, pero el que beba del agua

que yo le daré nunca volverá a tener sed. El agua que yo le daré se

convertirá en él en un chorro que salta la vida eterna.”

Le dijo la mujer: “Señor, dame de esa agua, y así no sufriré la sed

ni tendré que volver aquí a sacarla.” Jesús le dijo: “Vete, llama a

tu marido y vuelve acá.” La mujer contestó: “No tengo marido.”

Jesús le dijo: Has dicho bien que no tienes marido, pues has tenido

cinco maridos, y el que tienes ahora no es tu marido. En eso has

dicho la verdad. La mujer contestó: “Señor veo que eres profeta.

Nuestros padres siempre vinieron a este cerro para adorar a Dios y

ustedes, los judíos, ¿no dicen que Jerusalén es el lugar en que se

debe adorar a Dios?

Palabra del Señor.

Reflexión:

Viaje, sol abrazador, cansancio, sed……” Dame de beber”, este es

el deseo de todo ser humano, cuando está sediento, y no sabe

dónde calmar su sed.

Jesús sale a nuestro encuentro, se nos hace el encontradizo, porque

3

“Si Conocieras el Don de Dios”
Monición:

Queridos hermanos y hermanas nos hemos reunidos en esta Hora

Santa, para celebrar la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

y para agradecer al Señor el 87º aniversario de fundación de la

Institución de Misioneras Eucarísticas Seglares de Nazaret. Es

nuestro fundador, San Manuel González García, Apóstol de la

Eucaristía, de quien hemos heredado el carisma Eucarístico

Reparador. Además, es una ocasión para sentirnos particularmente

unidas a nuestras hermanas MESN, que se encuentran en

diferentes países y agradecer conjuntamente con ellas la gracia

especial de nuestra vocación.

Canto:

Exposición del Santísimo

Creemos en ti, Padre porque en tu Hijo nos diste de beber agua

viva para que no nos falte nunca el don de tu Espíritu y la

experiencia de tu Amor.

Creemos en ti, Jesucristo porque de tus labios, el pedir de beber, es

una declaración de amor divino, que ofreces, en la samaritana, a

todos los pueblos.

Creemos en ti, Espíritu Santo porque por el agua del bautismo

hemos recibido tus dones, derramado en nuestro cuerpo, y así ser

manantial de agua viva.

Canto al Espíritu Santo:

Mientras se canta colocar como signo un pozo y agua.
ORACIÓN: Padre, abre nuestro corazón y entendimiento a la

escucha de tu palabra.

Lectura del Sto. Evangelio según San Juan: 4; 1-20

El Señor se enteró de que los fariseos tenían noticias de él, se

decía que Jesús bautizaba y atraía más discípulos que Juan, aunque

de hecho no bautizaba Jesús si no sus discípulos. Jesús decidió

2

*Por nuestras Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazaret, que

con su ejemplo de vida nos han ayudado a acercarnos al Manantial

de Agua Viva, oremos.

*Por la Familia Eucarística Reparadora, para que seamos fieles

testigos de la presencia de Jesús Eucaristía. Oremos.

*Por las Misioneras Eucarísticas Seglares de Nazaret, para que

cada día redescubramos el sentido de nuestra vida de consagradas.

Oremos.

*Para que no falten en tu iglesia mujeres consagradas, que vivan

su vocación con alegría y fidelidad. Oremos.

*Por nuestras queridas hermanas, Misioneras Eucarísticas Seglares

de Nazaret, que han sido llamadas al encuentro con el Señor.

Oremos.

Canto.

ORACIÓN:

Señor Jesús, Maestro de vida y esperanza, dame a beber del agua

viva que brota de tu Fuente, y quita la sed de quien la bebe. Quiero

beberla cada día, como Tú me la ofreces, para calmar la sed de

eternidad que mi alma siente.

Dame, Señor Jesús, del agua viva que brota de tu Fuente, llena mi

corazón con su frescura. Quiero darle a mi vida una nueva

esperanza, olvidar mis caprichos e ilusiones vanas, ir contigo,

donde tú quieras que vaya.

Dame, Señor Jesús, del agua viva que brota de tu Fuente, llena mi

corazón con su frescura. Quiero sanar mi vida de las heridas que

aún duelen, y entregártela a ti sin condiciones, sin miedos, ni

tristezas.

Señor Jesús, Maestro de vida y esperanza, dame a beber del agua

viva que brota de tu Fuente, que sacie mis anhelos y me llene de

paz. Quiero vivir de fe y amor, de entrega humilde y generosa,

hasta que llegue a la meta, ¡contigo y para siempre! Amén.

7

¡Madre…!

¡Que no nos cansemos!

¡Madre nuestra! ¡Una petición!: ¡Que no nos cansemos!

Si, aunque el desaliento por el poco fruto o por la ingratitud nos

asalte, aunque la flaqueza nos ablande, aunque el furor enemigo

nos persiga y nos calumnie, aunque nos falte el dinero y los

auxilios humanos, aunque vinieran al suelo nuestras obras y

tuviéramos que empezar de nuevo….

¡Madre querida…! ¡Que no nos cansemos!

Firmes, decididos, alentados, sonrientes siempre, con los ojos de la

cara fijos en el Corazón de Jesús que está en el Sagrario,

ocupemos nuestro puesto, el que a cada cual ha señalado Dios,

¡Nada de volver la cara a tras!

¡Nada de cruzarse de brazos!

¡Nada de estériles lamentos!

Mientras nos quede una gota de sudor o de sangre que derramar,

unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una

palabra que decir, un aliento en nuestro corazón, un poco de fuerza

en nuestras manos o en nuestros pies…que puedan servir para dar

gloria a Él y a Ti y para hacer un poco de bien a nuestros

hermanos….

¡Madre mía, por última vez! ¡Morir antes que cansarnos!

(San Manuel González)

8

Solemnidad

Sagrado Corazón de Jesús

87º Aniversario fundación Misioneras Eucar´sricas Seglares de Nazaret

1933 – JUNIO – 2020

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